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Tercer Encuentro Diocesano de Cuaresma
A la luz de la familia de Nazaret, Jesús, Martía y José, todas las familias por medio del Sacramento del Matrimonio son signos del amor de Dios.
Todo matrimonio y familia forman parte de esta cadena de la historia de la salvación. Reciben la misericordia y la bondad de Dios, por eso, Dios y la educación de los hijos deben ocupar el centro de todo hogar. El amor de los esposos, cuando es santo, es reflejo y espejo del amor de Dios, que lo santifica y les convierte en sembradores de este mismo amor entre los hombres. Esta tarea es posible cuando los esposos viven y crecen con este mismo amor de Dios en sus vida. Pero ante esta realidad que vivimos de tanto desamor, falta de esperanza, rupturas, violencia, etc, etc.
La Iglesia Diocesana, nos anima para que podemos vivir la esperanza con profundidad, valorando nuestro existencia como un regalo de Dios...., donde cada día perdonamos, escuchamos, dialogamos para llegar a acuerdos razonables, etc...Les invitamos a colaborar en esta tarea evangelizadora de la familia. |